La terapia con dióxido de carbono se inició para tratamientos médicos de insuficiencia vascular periférica en los años 30 en Francia. Desde entonces se han venido investigando diferentes aplicaciones médicas, incluso estéticas de este noble aliado natural, el CO2.

Si bien es cierto, el CO2 es un gas natural e inocuo y su aplicación es muy sencilla, la inocuidad de esta herramienta de tratamiento depende de las condiciones básicas de las personas a tratar.

La elaboración de una detallada Historia Clínica es un paso básico para la seguridad del paciente.  Ahora bien, el único profesional entrenado en la elaboración de la historia clínica es el médico. La historia clínica debería contener los antecedentes del paciente, historia de enfermedades crónicas,  medicación que se esté tomando, enfermedades actuales,  hábitos del paciente, etc.  La Historia Clínica  capta y presenta los datos que reflejan la condición fisiológica o patológica  actual del paciente, que al ser analizados por un médico capacitado pueden resultar útiles para definir un diagnóstico y el tipo de tratamiento.

Uno de los puntos importantes en la historia clínica es la revisión de las contraindicaciones que pudiera tener el paciente para realizarse el procedimiento de Carboxiterapia. El embarazo por ejemplo, es una condición fisiológica tan especial que contraindica cualquier procedimiento  en la madre o el feto (a menos que sea absolutamente necesario), y esto  incluye el uso del CO2 pese a no tener efectos teratogénicos.

El hábito de fumar también es importante de tener en cuenta, pues  queda claro desde hace mucho tiempo y se confirmó en el V Consenso Mundial de Carboxiterapia, realizado en Sao Paulo el 2009, que  las personas que fuman no se ven beneficiadas con el tratamiento con CO2. Esto sucede porque el tabaco anula el efecto del CO2 a nivel celular.

Otro punto importante es como se interprete el uso de Carboxiterapia. Un médico conoce de la verdadera dimensión de los efectos de Carboxiterapia y nunca recomendará Carboxiterapia como un método de reducción de peso, puesto que su efecto es netamente en la grasa localizada subcutánea.  Si  a un médico llega una persona obesa, el especialista primero evaluará al paciente e indicará un tratamiento de cambio de alimentación, actividad física y fármaco de ser necesario antes de prometer pérdida de peso únicamente con aplicación de CO2.

Por más sencillo que parezca un procedimiento en salud, todos requieren de un personal capacitado y con una base de estudios adecuada para poder resolver  los problemas que se presenten.  Un médico tiene una base en ciencias básicas como anatomía, bioquímica, fisiología, farmacología entre otras, que le confieren la capacidad de discernir sobre los mecanismos de acción de determinada sustancia y el efecto que podría tener en el cuerpo humano, así como la interacción con otras sustancias.

La técnica de aplicación, la dosis, la frecuencia y el número de sesiones son consecuencia de la evaluación inicial del paciente, y nunca son iguales en dos pacientes diferentes.

Carboxiterapia es una técnica de aplicación sencilla y segura en manos de un personal médico capacitado y calificado para tal fin.  En tal sentido, las capacitaciones y actualizaciones por parte del personal médico también son importantes.

Para finalizar, recordemos que belleza es también salud, y que está en manos del paciente solicitar toda la seguridad posible al momento de hacerse un procedimiento, por más simple que éste sea.

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Investigadora y médico endocrinóloga es ponente en congresos y seminarios donde difunde los últimos descubrimientos y técnicas de aplicación del CO2.

2 Responses to Carboxiterapia como técnica médica debe ser aplicada por un médico entrenado
  1. Buenas Tardes

    Me puede recomendar Clinicas, donde apliquen este tratamiento profesionalmente.

    Muchas Gracias!!


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