No solo los hombres sufren de este problema, se estima que sobre un 60% de las mujeres sufrirán caída del cabello durante su vida; no obstante las armas con las que se cuentan hoy en día son más eficaces y potentes. Estudios recientes demuestran que la aplicación de CO2 en el cuero cabelludo revitaliza significativamente el cabello deteniendo su caída y recobrando su color natural, ya que incrementa la microcirculación sanguínea a este nivel por lo tanto mejora el aporte de nutrientes y oxigeno al cuero cabelludo.

La alopecia, erróneamente confundida con la calvicie, es la pérdida total o parcial del cabello, lo que puede ocurrir a cualquier edad.

El estrés se presenta como causa fundamental de la alopecia ya que largos períodos tensionales producen sustancias que disminuyen la circulación sanguínea del cuero cabelludo. Tal reducción de la irrigación sanguínea provoca una sensible disminución de la disponibilidad de nutrientes a los folículos pilosos entorpeciendo la función de síntesis proteica que forma el cabello. En los casos más ligeros se trata de una inhibición parcial, llegando a una inhibición total en los casos agudos.

El origen de esta condición es, generalmente, el daño celular provocado por la limitación de la irrigación sanguínea. Al producirse el daño celular se liberan sustancias antigénicas que sensibilizan al sistema inmunológico. Este último comienza la producción de anticuerpos específicos que pueden llegar a destruir las células que componen el folículo piloso.

La alopecia es una de las enfermedades dermatológicas que más preocupa a la humanidad, debido al alto valor estético que poseen los cabellos para ambos sexos en la mayoría de las civilizaciones.

La vitalidad de los cabellos se deteriora cuando se les somete a la acción de factores externos como la excesiva permanencia al sol y al aire, los cambios climáticos y las agresiones por contacto de las sustancias no afines utilizadas para su limpieza o embellecimiento.

Algunas de las enfermedades infecciosas o metabólicas, al igual que la excesiva tensión nerviosa, son igualmente nocivas.

Como resultado, los cabellos se tornan grasientos o resecos, quebradizos, con las puntas afiladas y sin brillo, comenzando a perderse de manera excesiva al lesionarse sus raíces.

El CO2 incrementa la microcirculación sanguínea en el cuero cabelludo, además de contribuir a mejorar el proceso de síntesis proteica que normalmente se desarrolla en el interior de cada folículo piloso, al suministrar un mayor aporte local de aminoácidos esenciales.

Estimula el crecimiento y regeneración del cabello, incrementa la circulación sanguínea en el cuero cabelludo, regula la secreción sebácea y devuelve la coloración normal al cabello. El resultado obtenido con el uso del CO2 puede resumirse en una acción revitalizadora general del cabello, el cual afirma sus raíces e incrementa su grosor, reduciéndose la descamación, la seborrea y la calvicie prematura.

La inocuidad (no produce efectos secundarios) del tratamiento con el CO2 permite su uso con mayor seguridad para los pacientes.

Es necesario admitir que el cabello posee un importante significado social y cuando este se pierde a menudo no lo hace solo. No son pocas las veces que cosas más importantes se van con él. Por eso, si bien el único objetivo de Carboxiterapia es la definitiva y total recuperación del cabello, mucho más importantes son los logros de nuestros pacientes en cuanto a la recuperación de su autoestima, seguridad personal y funcionalidad social.

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Investigadora y médico endocrinóloga es ponente en congresos y seminarios donde difunde los últimos descubrimientos y técnicas de aplicación del CO2.

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