El uso del CO2 como recurso terapéutico cada día se difunde más y se recomienda más en la práctica médica, ya que se ha demostrado en diversos y últimos estudios médicos sobre los efectos del CO2 a nivel micro circulatorio que favorecerían directamente en la reducción notable de las lesiones cutáneas que aparecen en la psoriasis.

Como se sabe la psoriasis es una afección cutánea común que provoca irritación y enrojecimiento de la piel. La mayoría de las personas con psoriasis presentan parches gruesos de color plateado-blanco con piel roja y escamosa, llamados escamas o placas psoriaticas.

En Roma, Italia y otros países del mundo, se han publicado diversos estudios y se han realizado varios consensos que demostraron los efectos del CO2 como recurso terapéutico en la psoriasis, enfermedad cutánea muy frecuente y de difícil tratamiento.

Uno de estos estudios realizado en Roma por el Dr. Frasca, se hizo en baños con CO2 diluido en  pacientes con psoriasis con lesiones cutáneas  agudas, refiere que el resultado obtenido dos meses después de la terapia con CO2 indica notable reducción de las placas psoriaticas y desaparición de la queratosis cutánea, asimismo indica que no se ha verificado recidivas los dos meses posteriores al tratamiento de estas lesiones.

Pero no solo se ha demostrado que  hay mejoría a nivel cutáneo, también hay evidencias clínicas de la mejoría a nivel articular, ya que casi siempre está presente la artritis psoriatica, otra  forma clínica de la psoriasis que puede traer como consecuencia una impotencia funcional de dicha articulación. El CO2 por su efecto analgésico y antiinflamatorio ayuda a reducir estas molestias difíciles de tratar y hasta a veces resistentes para los analgésicos comunes.

Las investigaciones sobre el uso del CO2 cada día avanzan y se descubren muchas más ventajas sobre este gas natural, pero es necesario recordar que la psoriasis es una enfermedad generalmente de pronóstico  reservado y que  ninguna forma terapéutica  actualmente  en la medicina  asegura la curación, ya que es una enfermedad crónica, pero si se puede evitar sus complicaciones y por supuesto podría mejorarse las lesiones cutáneas y la artritis psoriática con el  uso del CO2.

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Investigadora y médico endocrinóloga es ponente en congresos y seminarios donde difunde los últimos descubrimientos y técnicas de aplicación del CO2.

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