En la actualidad, carboxiterapia es el tratamiento de elección de muchas personas para reducir esos rollitos demás que no ceden con ejercicio.

La aplicación subcutánea de dióxido de carbono empezó en los años 30 para problemas circulatorios y de piel. Actualmente carboxiterapia ha ganado bastante campo en la medicina estética y se presenta como una herramienta muy útil al momento de tratar la grasa subcutánea localizada.

Con carboxiterapia podemos reducir grasa subcutánea abdominal de casi todo el cuerpo. Carboxiterapia es ideal para la grasa subcutánea abdominal, tanto la periumbilical como en las zonas laterales. Además la grasa acumulada en la espalda que en las mujeres ocasiona esas indeseables marcas en la línea del sostén, cede  con la aplicación subcutánea de carboxiterapia.

Otras zonas que también se tratan son los brazos, las caderas, las piernas y la grasa acumulada en la zona submandibular y cuello conocida como papada.

En mujeres la  acumulación de grasa en las zonas laterales externas de los muslos, las famosas cartucheras suelen ceder muy bien con este tratamiento.

En varones, la grasa acumulada en la región pectoral que hace ver las glándulas mamarias enormes, y que es tan incómoda para ellos también es tratable con carboxiterapia.

Este efecto logrado con carboxiterapia es gracias a su propiedad lipolítica, propiedad que fue descrita por el doctor C. Brandi de la Universidad de Siena, en Italia. Lo interesante es que no es solo el efecto lipolítico, el dióxido de carbono aplicado a nivel subcutáneo estimula la quema de esta grasa en el músculo adyacente, es decir tiene el mismo efecto que ejercicio físico.

Los pacientes tratados con carboxiterapia  para bajar grasa localizada experimentan un proceso bioquímico similar al realizado por el ejercicio aeróbico, la diferencia es que el efecto es localizado en la zona aplicada. Para quemar la grasa se requiere de un proceso llamado beta oxidación que requiere de oxígeno, y recordemos que carboxiterapia favorece la microcirculación en la zona aplicada, por lo tanto hay una apertura de circulación sanguínea y llegada de oxígeno tanto en grasa subcutánea como en el músculo lo que favorece la lipólisis y la utilización de la grasa para convertirla en energía.

No obstante estos beneficios, carboxiterapia activa circulación sanguínea localizada y es preciso tener una buena circulación general por lo tanto es ideal realizar ejercicio aeróbico paralelamente a la aplicación de carboxiterapia, puesto que ambos se complementan muy bien.

Con el ejercicio físico aeróbico mejoramos tono muscular de todo el cuerpo, además de renovar nuestro sistema inmunológico y favorecer nuestra psiquis, con carboxiterapia disminuiremos esos rollitos molestosos y mejoraremos nuestra piel.

En conclusión, realizar carboxiterapia para grasa localizada y hacer ejercicio físico son dos actividades que se complementan muy bien para ayudarnos a vernos mejor. La carboxiterapia se realizará dos a tres veces por semana en un número de sesiones determinado de acuerdo con la evaluación médica realizada previamente y según el caso de cada paciente; el ejercicio físico debe ser realizado a diario como una rutina saludable, y para toda la vida.

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Investigadora y médico endocrinóloga es ponente en congresos y seminarios donde difunde los últimos descubrimientos y técnicas de aplicación del CO2.

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